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Factores que afectan la fertilidad masculina

ProFecund B: diseñado para estimular la fertilidad masculina.


Factores que influyen la fertilidad en hombres


Hay tres características importante de la calidad del semen: el número de espermatozoides, su morfología y su motilidad. Para que un embarazo surja, deben cumplirse todas las tres condiciones.

Para tener la certeza que un hombre es capaz de concebir, hay un análisis del líquido seminal, llamada espermograma.

La espermograma describe el líquido seminal a través de las tres características mencionadas más arriba y, a veces, también toma en cuenta otros parámetros. Muy a menudo, en la primera fase, se evalúan:

  • el número de espermatozoides por la unidad de volumen
  • la morfología de los espermatozoides
  • su motilidad

Un factor mayor para la infertilidad masculina, encontrado en casi 50% de los casos, es el número reducido de espermatozoides, llamado por los médicos oligospermia. Hasta el 90% de los casos de fracaso se deben al número reducido, a la calidad reducida o a ambas. La calidad reducida puede significar malformaciones del espermatozoide, motilidad reducida, ADN dañado y otras. En el resto del 10% de los casos se trata de otros factores que incluyen, por ejemplo, problemas anatómicas, desequilibrios hormonales, defectos genéticos o, a veces, factores inexplicables.

Cuando los parámetros de la espermograma no son normales, se procede a otro análisis del líquido seminal, llamado espermocultivo. El espermocultivo se propone identificar si hay una posible infección de los testículos, que podría explicar el cambio de aquellos parámetros.

A continuación, vamos a hablar también sobre otros factores que pueden influir la fertilidad masculina.

La edad de los hombres no tiene un papel muy importante cuando se trata de la fertilidad. A diferencia de las mujeres, que nacen con una cantidad fija de óvulos que están envejeciendo a lo largo del tiempo, los hombres producen constantemente un nuevo semen después de la pubertad. Asimismo, la disminución de la calidad del semen en hombres surge a una edad mucho más mayor y, normalmente, no supone problemas antes de 60 años.

Aunque los cambios no son tan súbitos o visibles como en el caso de las mujeres, sin embargo, surgen una serie de cambios en cuanto a la fertilidad y la función sexual en hombres a medida que éstos se hacen mayores, pero no hay un límite máximo de edad hasta que un hombre pueda concebir.

En hombres mayores, los testículos suelen reducirse en tamaño y perder la firmeza, y la morfología del semen (la forma) y la motilidad (el movimiento de los espermatozoides) suelen reducirse, existiendo un leve aumento del riesgo de defectos genéticos en su semen. Los hombres mayores también pueden desarrollar enfermedades que puedan afectar de forma negativa su función sexual y reproductiva.

El semen de un hombre mayor tiene un potencial de fertilización del óvulo reducido en comparación con el de un hombre más joven, pero, si el ovulo es fertilizado, no hay pruebas de mala calidad del embrión relacionada con la edad del hombre.

Es igual de importante que no solo las mujeres, sino también los hombres mejoren su estilo de vida antes de concebir.

Nutrición

Más y más investigaciones demuestran que la fertilidad está relacionada con el estado de salud de ambas parejas. Adoptar una alimentación saludable y equilibrada es el primer paso que debe hacer. Hay algunos elementos nutritivos claves que influyen directamente la fertilidad masculina.
  • El cinc es un nutriente importante dado que contribuye a producir material seminal y testosterona en hombres, e influye tanto la calidad, como la cantidad de semen producido. Por ende, los hombres (también es válido para las mujeres) deberían consumir constantemente una dosis diaria de 15 mg de cinc. Esta dosis se puede obtener de forma natural de las verduras, huevos, cereales integrales, nueces, semillas de girasol, sandía y frutas secas. El cinc también se puede conseguir de la cebolla, remolacha, guisantes y alubia.
  • La vitamina C ayuda a prevenir la aglutinación del semen y aumenta el número de espermatozoides. La vitamina C se puede obtener al consumir frutas y verduras, especialmente fresas, naranjas, kiwi, mango y arándanos.
  • La vitamina E aumenta la cantidad y la calidad del semen, sobre todo cuando se mezcla con selenio. La vitamina E se puede conseguir naturalmente del aceite de pescado, verduras de hojas verdes, nueces, yema de huevo, cereales integrales y aceites no refinados.
  • El selenio se encuentra en huevos, trigo integral, zanahorias, setas, atún y broccoli.
  • Los aceites grasos de tipo omega 3 aumentan la calidad del semen y la viabilidad de los espermatozoides.
Todos estos elementos nutritivos se han relacionado con la producción saludable de semen. Los hombres deben asegurarse las dosis diarias recomendadas.

 

ProFecund B estimula la fertilidad masculina y apoya normalizar la función reproductiva en hombres a través de varios mecanismos.

Peso

El sobrepeso puede afectar la fertilidad de un hombre. Si piensas concebir un hijo en el futuro, una dieta sana y los ejercicios físicos hechos con regularidad pueden estimular la fertilidad. Para aumentar las posibilidades que tu pareja se quede embarazada y tener un hijo sano, comienza ya un plan alimenticio saludable y un plan de ejercicios físicos con regularidad.

Una evaluación habitual a través de la cual una persona se considera "con sobrepeso" u "obesa" es el índice de masa corporal (IMC). Éste se calcula dividiendo el peso (expresado en kilos) por la altura de dicha persona, expresada en metros y elevada al cuadrado. Se considera sano un IMC entre 18, 5 y 24, 9. Un IMC entre 25 y 29, 9 significa que hay un ‘exceso de peso’, y un IMC superior a 30 te califica en la categoría ‘obeso’.

Los hombres con sobrepeso y obesos tienen una calidad inferior del semen en comparación con los que tienen un peso normal. La ‘calidad’ de sobrepeso u obeso también puede provocar cambios hormonales que disminuyen la fertilidad y la libido. Los hombres con sobrepeso son más susceptibles a padecer de disfunciones eréctiles. El exceso de grasa de las caderas y de la zona genital de un hombre obeso hace que la temperatura de los testículos esté más cerca a la temperatura corporal y que éstos se sobrecalienten, disminuyendo así la producción de semen. Juntos, estos factores reducen las posibilidades de que los hombres con sobrepeso u obesos sean padres.

El sobrepeso también puede disminuir la calidad del semen de un hombre y, por ende, su fertilidad. Las personas con un IMC inferior a 18, 5 se clasifican como teniendo ‘bajo peso’.

Tabaquismo

Los fumadores necesitan más tiempo para concebir que los no fumadores y son más susceptibles a tener problemas de fertilidad. Debido a que el tabaquismo afecta el material genético de los óvulos y espermatozoides, las tasas de aborto espontáneo y de niños nacidos con problemas congénitos son superiores en las parejas fumadoras.

Los fumadores pueden tener una calidad reducida del semen, un número disminuido de espermatozoides, con motilidad reducida y un alto número de espermatozoides anormales. El tabaquismo también podría disminuir ca capacidad de los espermatozoides de fertilizar el óvulo.

En hombres, los componentes tóxicos del humo de cigarro afectan tres elementos esenciales: la vascularización local, la inervación local y un factor catalizador, una enzima que actúa a nivel de los vasos penianos, que lleva a la formación del principal mediador de la erección - el monóxido de nitrógeno. El riesgo de infertilidad en los fumadores puede ser dos veces mayor que en los no fumadores.

Las sustancias químicas del tabaco pueden dañar el ADN del espermatozoide, que la naturaleza lo puede rechazar para la fertilización. Sin embargo, si la fertilización se produce, el semen dañando puede aumentar el riesgo de perder el embarazo.

El alcohol

Hay pocas pruebas científicas con respecto a la manera en la cual el consumo bajo hasta moderado de alcohol pueda afectar la fertilidad masculina. A menudo, la gente tiene dificultades en reportar con precisión el consumo de alcohol y es difícil realizar una investigación que aísle el impacto del alcohol como factor que influye la fertilidad.

No solo las mujeres deben tener cuidado con respecto al consumo de alcohol a la hora de intentar concebir un bebé. El consumo de alcohol también disminuye la fertilidad masculina; éste puede causar impotencia o puede reducir la libido y puede afectar la calidad del semen. El alcohol puede reducir el nivel de la testosterona en hombres, lo que lleva a disminuir la libido. También puede afectar la calidad, la estructura y la motilidad del semen, impidiendo metabolizar de forma correcta la vitamina A en el hígado, una vitamina necesaria para el desarrollo de los espermatozoides. El alcohol disminuye el nivel de cinc del organismo, otro elemento extremadamente importante para asegurar las funciones reproductivas.

Lo que se recomienda es no exceder un consumo diario de tres - cuatro unidades de alcohol al día. Si se consuma entre estos límites, hay poca probabilidad que el alcohol afecte la calidad de su semen. Hay que tener en cuenta que una unidad es el equivalente de una jarra de cerveza, de una copa de vino o de una dosis de 25 ml de bebidas espirituosas.

Muchos de los efectos del alcohol en la reproducción son temporarios, y el aparato de reproducción volverá a la normalidad cuando dejes de consumir bebidas alcohólicas. Sin embargo, el consumo exagerado de alcohol, de manera regular, puede llevar a problemas graves de infertilidad tanto en hombres, como en mujeres. Esto incluye también el consumo exagerado de alcohol durante la adolescencia o la juventud. En hombres, el consumo excesivo de alcohol a largo plazo puede llevar a déficit de testosterona y a que se reduzca el tamaño de los testículos. Esto puede causar impotencia, esterilidad, aumento de los senos, pérdida del vello facial y corporal, así como un aumento del nivel de grasa alrededor de las caderas.

Ejercicios físicos

Los ejercicios físicos moderados o incluso de mayor intensidad aumentarán la función eréctil en hombres y ayudarán que ésta disminuye a medida que se hacen mayores. Los ejercicios también pueden aumentar el número de espermatozoides y, por ende, las posibilidades de concebir.

Nuevos estudios demuestran la existencia de una relación entre la fertilidad masculina y los ejercicios físicos. Los científicos descubrieron que los hombres que hicieron un entrenamiento físico moderado (una hora de ejercicios físicos, tres veces por semana) obtuvieron mejores resultados en el examen del semen que los que tuvieron una serie de planes de ejercicios físicos difíciles.

Uno de los más recientes descubrimientos en materia de fertilidad demuestra que los ejercicios físicos regulares, de media intensidad, pueden actuar como un antioxidante, ya que enseñan el cuerpo a mejorar la producción de enzimas antioxidantes. Sin embargo, cuando el esfuerzo sea extremadamente intenso o cuando no dedicamos suficiente tiempo para que el organismo se recupere, se puede producir una degradación celular como consecuencia del estrés oxidativo.

El estrés

Como decía, tanto en hombres, como en mujeres, las investigaciones recientes demuestran que el estrés aumenta los niveles de las hormonas del estrés, tales como la adrenalina, noradrenalina y el cortisol. Éstas pueden inhibir la secreción de la hormona de liberación de la gonadotropina, GnRH, la principal hormona responsable por la liberación de las hormonas sexuales. Posteriormente, esto puede suprimir la ovulación en mujeres y en hombres, puede disminuir el número de espermatozoides, y determina una libido disminuida en ambos sexos.

El efecto del estrés en la fertilidad masculina fue evaluado en un estudio cuyos resultados fueron publicados en 2014. Se ha seguido la relación entre el hecho de experimentar dos o varios episodios estresantes durante el último año y la motricidad, la forma y la concentración del líquido seminal. Se notó que los hombres estresados producen concentraciones menore, y los espermatozoides, a menudo, presentaban defectos morfológicos o tenían una motilidad más reducida. Lo curioso es que se notó que estos efectos negativos estaban amplificados por los acontecimientos estresantes de la vida de dichos individuos, mientras que el estrés del trabajo parecía que no estaba relacionado con la calidad del líquido seminal. En cambio, el estrés del trabajo estaba relacionado con la disminución de los niveles de testosterona, lo que puede afectar la salud del aparato reproductor.

Por lo general, la disminución de la fertilidad debido al estrés se volvió un problema tan común que recibió una denominación específica: disfunción reproductiva inducida por el estrés.

Lo que puedes hacer, independientemente si eres hombre o mujer, para luchar contra el estrés adicional porque queréis un hijo y no conseguís tenerlo. Aquí tenéis algunas cosas que podéis intentar (y que seguramente funcionarán mejor si ambas parejas las respetan).

1. ¡Infórmate!. Plática con tu médico, tratando de entender las posibilidades reales de obtener un embarazo, los tratamientos que te prescribe y el efecto potencial de éstos en los problemas de fertilidad que tienes. Hazlo con tu pareja, luchad en equipo contra la infertilidad.

2. Busca un terapeuta, un especialista (psicólogo o psiquiatra) preparado a ayudar a las personas o parejas con problemas de fertilidad. Este tipo de terapia, denominada cognitivo-conductual, no solo facilita la ansiedad que entorna el fenómeno de la infertilidad, pero también puede aumentar las posibilidades de la implantación de un embarazo.

3. Deja de culparte. La infertilidad no es tu culpa. Aunque te hayas enfrentado a unos de los factores mencionados más arriba, hay muchos otros, desconocidos, que afectan por igual a las personas más dedicadas y mejor funcionales de nosotros, en términos de salud. No hay ninguna pastilla mágica que quite el estrés, así que acéptalo, compréndelo y perdona. Al final, si existiese una causa mayor para la infertilidad, ninguna pareja de la época moderna no podría concebir ningún bebé.

4. Medita y respira. Para ello, dedica algunos minutos cada día de tu vida, llena del estrés del trabajo, de tu casa o de la sala de espera del consultorio con tratamientos de infertilidad. Incluso hay aplicaciones móviles para gestionar el estrés. Te recomendamos probar una aplicación diseñada especialmente para las personas con problemas de fertilidad, llamada FertiCalm.

5. Prueba la acupuntura. La sesiones regulares de acupuntura aumentan el flujo sanguíneo, estimulan el sistema inmune y la secreción de endorfinas (hormonas que inhiban los signos del dolor) y la serotonina (neurotransmisor que tiene un papel importante para la conciliación del sueño, para combatir la depresión y la ansiedad). Estas sesiones también disminuyen significativamente el nivel de estrés.

6. ¡Duerme!. Nada puede remplazar un buen sueño, porque tu organismo debe reponerse cada noche. Atención: un sueño cualitativo significa un sueño sin luces, ruido y sin interrupciones, si es posible.

7. Come saludable - muy a menudo. Una dieta equilibrada, junto con un plan de ejercicios físicos, no solo te ayudará a mantener tu IMC a un nivel seguro, sino también incrementará las posibilidades de la implantación del embarazo. Por otra parte, no aumentes tu estrés, respectando estrictamente un semejante plan. De vez en cuando, permítete faltar a una sesión del gimnasio o comer un buen plato de patatas con parmesano. Pero no siempre...

8. Al final, tal vez, lo más importante que todos los puntos mencionados más arriba , si pasas por este proceso de lucha contra la infertilidad junto con una pareja, no te olvides de él/ella. Debes saber que él también pasa casi por las mismas preocupaciones que tú. Compartir estas preocupaciones entre las parejas y/o con un terapeuta puede reducir considerablemente el estrés de la infertilidad.

Si eres hombre, es posible que no sepas mucha información que te puede decir tu pareja sobre el momento más oportuno del mes para concebir un hijo. Es posible ni que sepas que existe algo así. Si quieres iniciar una plática sobre este tema, de ninguna manera va a ser una plática sin interés.

Pero como la sincronización es fundamental a la hora de concebir un hijo, debes informarte.

Aunque los problemas masculinos más comunes que interfieren con la fertilidad estén relacionados con el semen, también es importante tomar en cuenta los problemas posibles en cuanto a la conducta sexual, tales como las disfunciones eréctiles o de eyaculación, la falta del apetito sexual debido a la depresión o al uso de ciertos medicamentos. 90% de los casos de infertilidad masculina se deben a la insuficiencia de los espermatozoides liberados, a su mala calidad y luego a los problemas anatómicos, a los desequilibrios hormonales y defectos genéticos.

Producción del semen

La causa más frecuente de infertilidad masculina está relacionada con la producción del semen en los testículos. O se produce un número reducido de espermatozoides, o los que se producen no funcionan correctamente, o pasan ambas situaciones. Los espermatozoides que tienen una forma anormal no son capaces de penetrar y fertilizar un óvulo. Los espermatozoides con motilidad reducida, que no se mueven bien, no pueden llegar al óvulo. Sin un número suficiente de espermatozoides sanos, las posibilidades de fecundación son bajas.

Aproximadamente dos tercios de los hombres infértiles tienen un problema con la producción de semen. Las causas de los trastornos de la producción de semen pueden incluir un defecto genético, infecciones, traumatismos testiculares, desequilibrios hormonales, exposición a rayos y a ciertos medicamentos, torsión (la torsión de los testículos en el escroto), calor excesivo, varicocele (conductos varicosos en los testículos), problemas relacionados con la próstata, vasectomía. A veces, la causa no se puede detectar.

La terapia de sustitución de la testosterona (por vía oral, inyectable o a nivel tópico) reduce significativamente o para totalmente la producción de semen.

El examen médico, tras la anamnesis y la evaluación física, el médico pedirá una espermograma, es decir, un análisis del material seminal, para evaluar los espermatozoides. Si los resultados del análisis son normales, se comprobará si hay un desequilibrio hormonal (testosterona etc.) o unos defectos genéticos.

El recorrido del semen

Los bloqueos o los obstáculos de los conductos del recorrido del semen de los testículos al pene pueden provocar una falta total de espermatozoides en el material seminal eyaculado. Como frecuencia, ésta es la segunda causa de infertilidad masculina y afecta aproximadamente a uno de cada cinco hombres infértiles, incluso a los que tuvieron una vasectomía, pero que ahora quieren tener otros hijos. Entre las causas que provocan un problema obstructivo en el aparato reproductivo masculino es el tejido cicatricial formado tras una cirugía anterior o una infección. Las varices que se desarrollan en los testículos también pueden interferir con el recorrido del semen. Unos defectos estructurales pueden ser congénitos (presentes al nacer).

Si se diagnostica un problema estructural, la cirugía puede ser la solución. Si la cirugía no resuelve el problema, es posible que se extraiga el semen directamente de los testículos, para utilizarlo en un procedimiento de fertilización humana asistida, tal como la fertilización in vitro.

Desequilibrios hormonales

En aproximadamente 1% de los hombres infértiles, el problema se debe al bajo nivel de hormonas que actúan en los testículos, producidas por la glándula pituitaria. La producción disminuida de hormona foliculoestimulante (FSH) y de hormona luteinizante (LH) puede afectar el nivel de testosterona de los testículos y determina una menor producción de semen. Los problemas hormonales más comunes son los tumores pituitarios o los problemas con el desarrollo de la glándula pituitaria, que llevan a un bajo nivel de FSH y LH.

Los niveles muy bajos de testosterona también afectan la fertilidad masculina, así como el exceso de prolactina, que inhibe las hormonas gonadotrópicas, lo que resulta un nivel bajo de LH y testosterona.

Los desequilibrios hormonales que impiden el desarrollo y la madurez del semen pueden causar problemas de fertilidad. Es posible que los testículos no sean sensibles a los estímulos hormonales y que no reciban las señales para estimular la producción espermática. Es posible que los problemas hormonales sean presentes al nacer o se pueden desarrollar posteriormente. El exceso de ejercicios físicos, la malnutrición o las enfermedades también pueden causar desequilibrios hormonales, afectando la fertilidad.

Anticuerpos antiespermáticos

Algunos hombres producen anticuerpos antiespermáticos cuando su sistema inmune reacciona a su proprio semen como si fuera un tejido extraño. Por ejemplo, aproximadamente cada cuatro de cinco hombres desarrollan anticuerpos antiespermáticos tras una vasectomía.

En la mayoría de los hombres, los anticuerpos antiespermáticos no causan problemas y no afectarán la posibilidad de concebir. Sin embargo, los anticuerpos antiespermáticos pueden disminuir la fertilidad, reduciendo el número de espermatozoides del material seminal, aglutinando el semen, lo que reduce la motilidad de los espermatozoides, impidiéndoles avanzar hacia el óvulo o adherir al óvulo y penetrarlo para la fecundación.

Por lo general, los anticuerpos antiespermáticos no afectan el estado general de salud del hombre y no dan ningún síntoma que les señale la presencia. Los anticuerpos antiespermáticos se encuentran en aproximadamente 1 de cada 16 hombres infértiles.

Enfermedades de transmisión sexual

Las infecciones de transmisión sexual, sobre todo la gonorrea y Chlamydia, pueden afectar tanto la fertilidad de las mujeres, como la de los hombres. Hay una sola manera de evitar una infección de transmisión sexual. De hecho, hay dos, pero la segunda supone abstinencia total. Por lo tanto, es mejor tener sexo de forma segura, usando un condón, y cuando estéis preparados a formar una familia, ambas partes involucradas pueden someterse a pruebas en cuanto a las enfermedades de transmisión sexual, para evitar la transmisión de la infección a la otra pareja o al bebé.

Chlamydia es una infección bacteriana muy habitual que puede afectar cualquier persona que tuvo sexo sin protección. Se estima que al menos 75% de las mujeres y 25% de los hombres no presentan ningún síntoma. Y, dado que los síntomas de la infección con Chlamydia pueden ser similares a los de otras enfermedades, tales como la candidiasis y cistitis, ellos pueden pasar por alto. Si surgen, los síntomas pueden incluir descargo inusual del pene, sensación quemante o dolor al orinar, comezón o irritación alrededor de la apertura del pene, dolor o sensibilidad en los testículos.

Chlamydia produce la inflamación de la uretra. Sin tratarla, la infección se puede extender hacia el epidídimo (los conductos que transportan el semen). Esto puede provocar dolores y cicatrices. En hombres, la infección con Chlamydia puede tener graves consecuencias en el aparato reproductivo: trastornos de los testículos o del conducto urinario. Si la infección no se trata, el individuo puede quedarse estéril. La infección con Chlamydia se cura con antibióticos.

La gonorrea es una infección bacteriana que normalmente afecta la zona genital, aunque puede afectar también zonas a nivel del cuello o del ano. La gonorrea puede afectar tanto los hombres, como las mujeres y se transmite de manera muy fácil durante el contacto sexual, sea vaginal, anal u oral.

Por lo general, la gonorrea infecta el interior del pene (la uretra). Los síntomas pueden incluir sensación quemante al orinar, eliminación de un pus de color blanco o amarillo del pene, inflamaciones y dolor en los testículos, que pueden surgir si la gonorrea no es tratada. Algunos hombres no presentan ningún síntoma.

La gonorrea puede dañar el epidídimo (los conductos que llevan el semen), impidiendo que el semen salga de los testículos, a través de la eyaculación.

La gonorrea se trata con antibióticos. Los hombres que no tratan la gonorrea se exponen al riesgo que la infección se extienda hasta en la uretra, donde puede contaminar la próstata, las vejigas seminales, las glándulas de Cowper y el epidídimo, donde se puede formar una herida dolorosa que causará fiebre y escalofríos. Si la herida está cicatrizada, posteriormente, el hombre puede enfrentarse a problemas de fertilidad.

Tratamientos farmacológicos

Algunos fármacos pueden tener un impacto negativo en la fertilidad de los hombres y hay que evitarlos, si es posible. Si estás tomando cualquier tipo de fármacos, debes hablas con tu médico sobre ellos y averiguar si éstos influyen la fertilidad. Esto se aplica sobre todo si tomas fármacos a largo plazo contra el colesterol, problemas del corazón, presión arterial alta u otro tipo de trastorno crónico.

Ciertos fármacos pueden tener efectos secundarios, llevando a tensión nerviosa y causando problemas psicológicos: estrés, instabilidad emocional, ansiedad.

Ésta es una lista de fármacos y tratamientos médicos conocidos por tener un efecto negativo en la fertilidad masculina:

  • Tagamet (cimetidina, fármaco usado para tratar la hiperacidez gástrica), sulfasalazina (antiinflamatorio usado en enfermedades autoinmunes), nitrofurantoin (antibiótico). Estos fármacos reducen considerablemente el número de los espermatozoides.
  • Esteroides anabólicos, incluso prednisona y cortisona: consumidos durante mucho tiempo, éstos disminuyen la cantidad de semen y su motilidad, incluso pueden determinar que los testículos reduzcan su tamaño.
  • Quimioterapia y radiaciones: disminuyen la producción de semen y pueden provocar esterilidad.